En medio de la recesión, existen negocios que a pesar de los vaivenes económicos han incrementado la venta de sus servicios. Uno de estos casos es Arréglalo, una empresa de reparación y compostura de ropa que encontró un nicho de mercado ávido de contar con servicios rápidos, cómodos y que cubrieran sus necesidades en tiempo y dinero.Su éxito ha sido tal desde el 2004, cuando abrió sus primeras operaciones, hasta la fecha ya cuenta con 35 locales distribuidos en el país para ofrecer servicios de compostura, transformación de ropa e incluso hechura de trajes.
¿Su fórmula? El sistema de franquicias. A pesar de la crisis económica, Rafael García, gerente de Comercialización de Franquicias de la empresa, asegura que la demanda de estos servicios aumentó 20 por ciento.
La organización, estandarización de sus procesos y nuevas estrategias de promoción les han permitido declararse como una empresa anticrisis: “La gente requiere de ajustes y composturas a su guardarropa con o sin contracciones económicas, en este sentido, la crisis económica nos ha beneficiado, ya que una cantidad considerable de personas ha dejado de comprar ropa y opta por arreglar la que tiene. Es evidente que las personas están racionalizando su gasto”, detalla.
Para incrementar la venta de sus servicios, Arréglalo aplica de manera institucional una serie de estrategias y promociones cada mes, éstas van desde hacer dos composturas al precio de una; tres por dos o descuentos en distintos porcentajes. A través de posters, volantes, lonas y anuncios en periódicos y revistas especializadas, también se hace publicidad.
Ahorro de tiempo y dinero
Las personas que más solicitan estos servicios pertenecen a la clase media o mediaalta y la demanda en los servicios de lavandería, sastrería y planchaduría incrementó en los últimos meses de 25 a 50%, confirmó Celina Ibarra Obeso, profesora de diseño gráfico de la Universidad Anáhuac México Sur.
Actualmente, de lo que carecen las personas en estas grandes ciudades es del factor tiempo y es lo que más quieren aprovechar. Al mandar a arreglar sus prendas la gente ahorra 30% de su tiempo y prefiere acercarse a estos negocios generalmente para hacerles composturas sencillas y baratas a sus prendas.
En arreglo de ropa los servicios más frecuentes son: dobladillos, ajustes de cintura y cadera en pantalones, faldas y vestidos, así como algunos cambios de cierres y colocación de botones, detalla García.
El diferenciador
De acuerdo con el representante de Arréglalo, otro factor que ha hecho que el negocio marche positivamente es la atención al cliente y la calidad y garantía que dan sobre las prendas.
La empresa surgió principalmente por la necesidad de negocios profesionales dedicados a hacer ajustes en prendas de vestir con calidad y en poco tiempo, menciona.
En México, por lo general existen miles de micronegocios dedicados a la compostura y arreglo de prendas, pero muchos no cuentan con la planeación y la garantía del trabajo, lo que ha demeritado su desarrollo y crecimiento.
En el caso de Arréglalo, esta necesidad de servicio les dio la posibilidad de incursionar en el modelo de franquicias para extender este nuevo concepto de compostura que actualmente tiene 16 unidades en el Distrito Federal, 10 en el Estado de México, dos en Querétaro, dos en Mérida, una en Cuernavaca, una en Zacatecas, una en Tuxtla Gutiérrez, otra en Torreón y una más en Tampico.
Siguiendo su plan de expansión, inaugurarán tres unidades más: San Luis Potosí II, Querétaro III y Soriana Miramontes, en el Distrito Federal.




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